PIONYANG – En un movimiento geopolítico de alto impacto, el presidente de la República Popular China, Xi Jinping, llegó a Pionyang para reunirse con el líder de la República Popular Democrática de Corea (RPDC), Kim Jong Un. El histórico encuentro, celebrado en la Casa de Huéspedes del Estado de Kumsusan, marca un hito en la agenda internacional al tratarse de la primera visita al extranjero de Xi Jinping en lo que va del año.
Máxima prioridad a la amistad bilateral.
Durante la sesión formal efectuada el pasado 8 de junio, el secretario general del Partido de los Trabajadores de Corea, Kim Jong Un, extendió una cálida bienvenida al mandatario chino, quien regresaba a la capital norcoreana tras siete años desde su última visita oficial.
Kim Jong Un calificó de gran honor el hecho de que el líder chino eligiera a Corea del Norte como su primer destino internacional del año, interpretándolo como una demostración clara de la «máxima prioridad» que Pekín concede a los lazos bilaterales y una muestra de su firme apoyo al pueblo coreano.
Un frente unido frente a los cambios internacionales.
«Esta visita demuestra que ambos países se mantienen unidos en el lado correcto de la historia, en defensa de la independencia y la justicia», declaró Kim Jong Un. Asimismo, enfatizó el carácter «inmutable e invencible» de sus relaciones mutuas, cimentadas en la tradición y en la causa común del socialismo. El líder coreano evaluó muy positivamente el impulso de la cooperación estratégica tras la cumbre previa realizada en Pekín en septiembre de 2025.
Por su parte, el presidente Xi Jinping expresó su satisfacción al regresar a Pionyang y elogió abiertamente los avances que el gobierno norcoreano ha consolidado en la dirección del socialismo coreano bajo el mandato de Kim Jong Un. El líder de la potencia asiática ratificó la solidez de la alianza bilateral, señalando que esta se mantendrá inquebrantable de forma independiente a las vicisitudes del panorama internacional.
Delegaciones de alto nivel.
El peso de la cumbre quedó reflejado en la composición de las comitivas. Al lado norcoreano asistieron figuras clave como el ministro de Defensa Nacional, No Kwang Chol; la ministra de Relaciones Exteriores, Choe Son Hui; y el primer vicepresidente del Consejo de Ministros, Kim Tok Hun, entre otros secretarios políticos de alto rango.
La comitiva china estuvo conformada por importantes miembros del Buró Político del Partido Comunista, destacando la presencia del ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi; el ministro de Defensa Nacional, Dong Jun; y el ministro de Comercio, Wang Wentao.
Apoyo absoluto y el principio de «Una Sola China».
Durante las conversaciones, Kim Jong Un aseguró que fortalecer la hermandad chino-coreana sigue siendo la tarea estratégica prioritaria e inalterable para su partido y gobierno, catalogándola como «un modelo de relaciones entre Estados socialistas».
En esa línea de reciprocidad, Corea del Norte reafirmó su respaldo total a las políticas de Pekín encaminadas a proteger sus intereses fundamentales y reiteró de manera tajante su adhesión estricta al principio de «Una Sola China».
