Han llevado al mundo a tal desfachatez que cuando uno cree que ya lo ha visto todo y no puede impresionarse mas, cuando uno menos se lo espera no solo salta la liebre, sino una manada completa de estas una tras otra.

Así las cosas, tras el nuevo fallido intento de invasión a Venezuela, el proveedor de servicios mercenarios hace publica una grabación donde Juan Guaidó en perfecto ingles acepta los términos del contrato de invasión y jocosamente le dice al mercenario “let´s go to work” o lo que es lo mismo “vamos a trabajar”.

Para sacarle la pata del barro al autoproclamado, su asesor estrella J.J Rendón dice que no fue Guaidó sino él quien firmó el contrato y entrego 50 mil dolares (se perdieron esos reales) al mercenario, mientras por su lado Guaidó con la sinceridad que lo caracteriza (como cuando dijo que no se reunió con Diosdado) asegura que no firmó ese malévolo contrato de 80 paginas, y todos los medios de TRUMP en carrera salen a repetir los mismo.

Lo que si reconoce Guaidó es que cuando estuvo en la Casa Blanca solo fue a solicitar que sancionaran al pueblo de Venezuela, lo dejaran sin luz, sin agua, sin gasolina, sin alimentos, porque eso sí lo ha dicho y reconocido públicamente, pero eso de solicitar los servicios mercenarios de la “Empresa Mayamera” no!.

Con lo que no contaba Guaidó era que los “señores mercenarios”, expertos en ejercer este tipo de “actividad comercial” y sabiendo que quienes contratan sus servicios son sabandijas mucho mas repugnantes que ellos, tienen plena conciencia de no confiar solo en la palabra de quienes solicitan sus “servicios”, lo que viene a ser totalmente lógico.

Por ello en la actualidad, ellos, los proveedores de servicios mercenarios, elaboran un escrito al que llaman “contrato”, donde acuerdan como serán los hechos futuros y cual debe ser el trato con respecto a la prestación de servicio, no sea que a cuenta de sabandijas y vivarachos se le olvide a los choros politiqueros (los contratantes) cuanto y como tienen que pagarle a quienes les hacen el trabajo sucio.

Es sencillo comprender eso con el ejemplo de Vietnam, pues luego de la pela que el pueblo Vietnamita le propinó al ejercito invasor gringo, los soldados quedaron convertidos en drogadictos indigentes y desequilibrados en las calles de los “Estados de la Unión” mientras que los políticos y empresarios quedaron con sus exitosos negocios.

Como resultado de ese aprendizaje, ahora los desequilibrados, subhumanos, cuyo oficio es asesinar, torturar, destruir, causar daños y horror, decidieron convertirse también en empresarios y prestar sus servicios; Ya no son pendejos que van a una guerra por ir, ahora que tienen un mercado amplio contactan necesitados políticos o militares con altos rangos pero sin agallas, y otras amplias faunas de cobardes sin nada adelante, a los que les gusta mostrar las nalgas o correr a las embajadas.

Incluso, ya no son ellos los que van como pendejos adelante a poner el pellejo, ahora mandan al “Pantera” y a Sequea para  luego ser olvidados.

Convertidos los sociópatas en Empresarios con “Empresa”, “legalmente constituida” para asesinar, bombardear, destruir países y derrocar gobiernos, que cuenta con todo y registro, capital, administración y empleados con su departamento jurídico y de talento humano, se disponen pues a satisfacer las necedades del mercado y cuando no se permite que vayan los marines, pues van los “Contratistas Civiles”. Por cierto, todo esto es “legal” en los EEUU.

Como se trata de sociópatas que sufren un trastorno de la personalidad, son antisociales, cuya característica esencial de su trastorno es el de tener como patrón general el desprecio y la violación de los derechos de los demás; es fácil entonces que ellos asuman que en serio, las leyes, los derechos, la justicia y las normas no existan y que cualquier cosa que se acuerde entre partes (contrato) se considere válido.

Pero la verdad es que los volvieron a utilizar como en Vietnam y hoy Trump es quien le dice al “dueño” de la “empresa” que se calle y que deje de meterse en cosas de las que no sabe, es decir, las leyes y así es como por arte de magia, ya no hemos escuchado mas al dueño, empresario, contratista hablar mas.

Bueno, lo cierto es que estos soldados gringos, curtidos en el horror, descuartizamiento, tortura, impunidad y sadismo de cualquier nivel, son llamados hoy con eufemismo “consultores” ó “contratistas”, y así, de forma “legitima”, expertos burócratas que saben muy bien como usar las palabras, llaman empresarios a sociópatas, contrato al acuerdo entre maficiosos y dirigentes a las sabandijas, porque los gringos siempre son buenos dando forma legal a lo ilegal y dando virtud a lo que carece por completo de ella.

Así pues, en el “contrato” que que dice Guaidó que no firmo (ojo) podemos ver con un refinado vocabulario corporativo conceptos como:  proveedores, asociados (socios), plazos y vigencias, cliente, garantías, autorización, orden de administración, compensación, facturación de pago, inversores privados, financiación de proyectos, negociar el tipo de interés, pero nada como el titulo: “reglamento de combate del proveedor de servicio”, y entonces, la conclusión parece obvia, si se llama contrato, si se firma y si se usa este lenguaje y se pone en un papel, ¿que es?; Es legal, es real, es un derecho. Y por eso firmaron esos ignorantes “socios venezolanos”.

Por lo tanto este documento, que concuerdo en llamarlo “histórico”, podría convenir en llamarlo también “prueba del delito”, pues no tiene fuerza legal alguna, o como diría un buen profesor de la UCV “Abusus non usus, sed corruptela” (El abuso no es uso, es corruptela), por lo tanto no es posible hacerle un análisis jurídico, porque es solo un escrito “preñado de buenas intensiones”. Oh no!, ese fue el otro, el del 11 de abril 2002. Disculpen!. Esta vez a fin de despejar todas las dudas, procedieron a detallar bien sus intensiones y dejar bien claro los propósitos de este nuevo-viejo plan imperial Norte- Británico – Europeo.

Confieso que en un momento dado, me dio la impresión de haber leído antes este famoso contrato, y de tanto esforzarme al fin recordé, que hay un libro llamado el “Terrorista” escrito por un gran humorista venezolano, llamado Otrova Gomás, y me encontré  definitivamente con el estilo de este escritor y solté una carcajada tan grande que se debe haber escuchado hasta en Washington (DC).

Como consuelo a los “Empresarios, Socios, Consultores” que hoy se sienten mal porque quedaron en ridículo mundial, publico, notorio y comunicacional, con un montón de altamente bien  entrenados presos, entre los cuales hay dos “consultores”, les digo  que como dicen en mi tierra “mejor es lo que pasa”, porque viendo como la sabandija de Guaidó, con su cara llena de espinillas y bien lavada dijo muy tranquilo que esa no es su firma, ¿que creen que iba a hacer estando en el poder?, los iba dejar como la guayabera, porque solo hace falta imaginárselo diciendo: “Esa no es mi firma”, ¿o no se lo imaginan?.

Como diría Otrova Gomás: “científico venezolano descubrió el sol”… jajajajaja

 

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