“Saber a qué atenerse:
A estas alturas de la existencia
Quien me quiera pasar
Para la democracia representativa
Le voy a meter un panfleto por las narices
Para que sepa "cómo se bate el cobre,
En las pailas más luciferinas.”

Víctor Valera Mora.

 

Según algunos estudiosos de las ciencias políticas, entre los que destaca Jean-Jacques Rousseau, en su obra el contrato social,  habla de la existencia de dos caminos generales según los cuales degenera un gobierno, a saber, cuando se hace más restringido o cuando se disuelve el Estado.

Esta teoría considera que un gobierno se restringe cuando pasa de ser ejercido por un gran número de personas, a serlo por un número pequeño de estas; es decir, cuando pasa de la democracia a la aristocracia y de la aristocracia a la Monarquía[1] .

Es un hecho que el comandante Chávez, al plantearse la Revolución Bolivariana, señaló este como uno de los problemas estructurales del país, ya que Venezuela era regida bajo un sistema de gobierno en el que el poder era ejercido a través del voto directo, para que  cada 5 años una ciudadanía restringida eligiera a quienes los representarían, dando como resultado la etapa del puntofijismo o 4ta república, es decir una Democracia Representativa y una República sin apellido, cosa que cambió al entrar en vigencia la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999, en la que se plasma y desarrolla el visionario y fundamental concepto de la Democracia Participativa y Protagónica, convocando en ese mismo acto a la unidad del Ser Nacional y se retoma la unidad cívico militar como base de la doctrina Bolivariana y hoy también policial.

Y es que lo que hace a Venezuela valiosa no es que posee en su hermoso suelo todos los minerales de la tabla periódica, y las envidiadas reservas de petróleo más grandes del planeta, sino porque cuando es liderada por Bolivarianos es capaz de producir cambios geopolíticos capaces de modificar inexorablemente el destino de estas tierras en los siglos futuros.

Un ejemplo, demostrativo de esta cualidad es la histórica Batalla de Carabobo, que para entonces produjo uno de los cambios geopolíticos más contundentes del mundo, tan prodigioso que la misma espada que allí se desenfundó anduvo por el continente y llegó  liberando hasta Ayacucho, manteniendo hasta el día de hoy su significado y vigencia.

Este liderazgo político histórico de Venezuela es tan contundente y de tanta fuerza, que el actual Presidente de Ecuador le tocó consultar al Pueblo y tomar en cuenta la opinión popular con respecto a la instalación de bases militares extranjeras en su territorio a lo que los ecuatorianos por cierto se negaron rotundamente, rechazando la violación de su soberanía y la injerencia de EEUU en asuntos que solo le pertenecen al pueblo Ecuatoriano.  Y es que podrán intentar negarlo una y mil veces las oligarquías y sus políticos “progresistas” y su sumisa condición, en este continente, tras el liderazgo de Hugo Chávez y la Revolución Bolivariana,  ya no pueden negociar lo que no les pertenece y ahora les toca consultar a los pueblos.

Justamente por este liderazgo político e ideológico es que Venezuela es un país asediado por las oligarquías de la región y del mundo (imaginemos brevemente el temor que producen estas ideas en las actuales monarquías europeas). Pero este sinnúmero de agresiones contra Venezuela de nada les valdrá, porque en este siglo están sentenciadas por formidables levantamientos de todo orden, pues los pueblos están exigiendo su participación, Protagónica!

Un estudioso de la historia y de los fenómenos sociales y políticos, como era el Comandante Chávez estaba consciente de este liderazgo histórico bolivariano y no se cansaba de repetir que los lideres, los que ejercen funciones de gobierno, están obligados a resolver situaciones concretas, porque los problemas del pueblo no son simplemente teóricos, son precisos, reales y no virtuales. En este sentido, el Comandante Chávez se plegaba a la tesis de un buen militar Boliviano, el General Juan José Torres, que en los años 70, elaboró un concepto que se define como “La Frontera Interior”[2], en la que planteaba que preocuparse por esa “Frontera Interior” formaba parte de la Misión de todo líder, esta reflexión es porque el liderazgo de un gobierno Bolivariano, reside más allá del poder obediencial, y se fundamenta en la Participación Popular, en la toma de decisiones colectivas, es una de las cualidades que nos caracteriza como civilización, que en buen lenguaje Bolivariano diríamos:

“No somos indios ni europeos, sino una «especie media» nacida en América, descendiente de españoles e indígenas, y con derechos de ambos”. (Simón Bolívar Carta de Jamaica, 06 de septiembre de 1815)

La oligarquía por el contrario muy alejada del Ser nacional y más aun de la patria grande, siempre gobernó de forma cobarde contra el generoso pueblo de Bolívar, solo en 1989 en Venezuela se estiman entre  2.000 y 3.000 personas asesinadas,[3] por una orden que dio el presidente de turno. Esta oligarquía durante los 40 años de la Cuarta República nunca se preocupó por la unidad del pueblo, y nada hizo por el dialogo interior, sino al contrario, promovió el abandono Estatal, provocando que poblaciones indígenas y campesinas se convirtieran  en indigentes, minimizaron al pueblo en sus capacidades y agrandaron los cinturones de miserias en las principales ciudades.

Dentro de esta visión, el llamado a conformar los Comités Bolivarianos de Base Integral, son un salto cualitativo junto con las Comunas, hacia la consolidación de la fuerza indetenible de la Democracia Participativa y Protagónica, en la que solo el propio Pueblo podrá pulverizar las fronteras interiores creadas por las oligarquías, dentro de Venezuela y ya lo está haciendo fuera de ella, el pueblo es el que puede combatir la desigualdad, la injusticia y la pobreza, dándose para si la mayor suma felicidad posible.

Este fenómeno político y social del presente venezolano recuerda lo que fue el 19 de abril de 1810, en donde la ciudad de Caracas se inmortalizo ante el dominio del Imperio Español, y cuyo acto de valentía se propagó, por lo cual desde entonces cantamos: “Unida con lazos, que el cielo formó, la América toda existe en nación; y si el despotismo levanta la voz, seguid el ejemplo que Caracas dio!

 

Dra. Claudia Orsini.

 

PD: La decadente Unión Europea no conslta directamente al “pueblo”, ya que es un grupo de millonarios ignorantes son los que toman las decisiones legislativas en esas tierras, es un sistema político atrasado, que todavía es representativo, bueno, pero ¿qué se puede esperar de esoss lugares en los que la soberanía reside en un Rey y no en el Pueblo?

[1] Jacques Rousseau 1921,1975

[2] Hugo Chávez, mi primera vida. Ignacio Ramonet. Pag 473

[3] informe de Cofavic señalan que la cifra real es incierta y difícil de calcular.

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