Hace poco, en una de mis publicaciones donde expuse la cantidad de riquezas naturales que tiene Venezuela y que representan una fortaleza financiera alternativa, alguien replico: ¿Qué hacemos con tanto oro si no le llega al pueblo?
Tal parece que el simplismo aun reina entre muchos venezolanos que no pueden o no quieren estudiar el asunto a fondo
Esto me recuerda a las últimas palabras de Chávez en su discurso en Copenhague: “No cambiemos el cima, cambiemos el sistema”
Chávez como siempre directo a la médula del problema, mientras el sistema financiero actual esté en pie, este mismo sistema que lleva décadas depredando naciones enteras, devorando recursos, agotando la tierra, mientras este sistema exista, todos los recursos del planeta estarán comprometidos y ninguna nación podrá ejercer soberanía sobre sus propios recursos.
¿Qué hacer?
No hay alternativa, es necesario crear otro sistema y mientras eso no suceda todo el mundo tiene que bailar pegao con el sistema, así de sencillo, hasta que sea creado otro sistema.
En el papel, quien domina el papel es el verdadero dueño de todo y esa premisa es respaldada por la fuerza, coacción, invasiones, dictaduras o sanciones, y mucho peor si a eso le añadimos la corrupción y la felonía
¿Por qué los recursos de un país no llegan al pueblo? Porque están comprometidos con el sistema.
Las oportunidades las pintan calvas
La pandemia, sea creada o natural, ha venido cambiando todo el tablero y con toda seguridad el sistema que venía dominando será cambiado, he ahí la expectativa ¿Se levantará China con más de lo mismo? ¿El mundo cambiara de un sistema a otro igual o peor?
En cuanto a Venezuela
Seguiremos siendo el país con la mayor cantidad de recursos estratégicos del planeta pero del mismo modo que alguien me hizo aquella pregunta tan simplista, la respuesta podría terminar siendo más simplista que la pregunta: No podemos tocar esos recursos porque están comprometidos con China.
¿Qué hacer entonces?
La ONU anuncia una hambruna, nadie debe tener ni la menor duda de que eso vendrá muy pronto y ya se está asomando, nos toca a los venezolanos recurrir de nuevo no solo a nuestros recursos minerales sino nuestra tradición ancestral de producir alimentos y esta es la oportunidad… Aprovechando la organización que ahora tenemos, y no es que sea perfecta y funcione como debería, pero la tenemos y eso es lo importante. Chávez nos enseñó que solo podremos mantener nuestra independencia sembrando y produciendo alimentos, deben caer los monopolios, sino por la fuerza del Estado, por la fuerza de la naturaleza que nos es propicia, pero el pueblo debe organizarse más para esta tarea, si lo hacemos nadie tenga la menor duda de que seremos como dijo Bolívar en su discurso de Angostura:
“Y me parece que ya la veo en el centro del universo”
“Ya la veo servir de lazo, de centro, de emporio a la familia humana”
No podemos perder tiempo para el cumplimiento de esta labor y esto me trae a la memoria la historia de la reconstrucción del muro de Jerusalén luego del cautiverio en Babilonia y Persia cuando los hombres con una mano colocaban las piedras para construcción y con la otra blandían la espada contra los enemigos.
“La unión de nuestros pueblos no es un mero capricho, sino un decreto inexorable del destino”
Simón Bolívar
Amilcar Briceño

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Idioma »