Una de las cosas que se manifiesta en estos tiempos es que la ventaja que tenían los poderosos por sobre los pueblos subyugados e ignorantes ya se ha reducido, antes a punta de mentiras y engaños nos vendían su realidad, la manipulación estaba a la orden del día, y las traiciones y el uso de la fuerza cerraban el ciclo de las imposiciones de los poderosos del mundo sobre los más pobres.

Pero como la condición principal del ser humano es aprender, se ha venido acumulando un legado de experiencias que además de parir líderes, lideresas  é ideas, ha configurado una suerte de evolución política que ha multiplicado y afianzado la capacidad de los pueblos para enfrentar las imposiciones y poder reflexionar sobre ellas hasta combatirlas y derrotarlas.

Es así que mientras el poder encubierto utiliza a los Estados y los gobiernos que controla como arma de guerra para matar con cuchillo prestado y no asumir las consecuencias, los pueblos y los gobiernos progresistas del mundo ya han descifrado las jugadas y no se dejan amilanar, presionar, chantajear o llevar a la guerra para no permitir al enemigo hacerlo entrar a su terreno.

Y afortunadamente no solamente se trata de una actitud defensiva, sino que conociendo al enemigo, ahora los pueblos hasta predicen sus jugadas para bloquearlas, evitando así su avance y ganando tiempo para la instauración de un nuevo modelo de relaciones en el mundo.

Ya EEUU no manda a su gusto en “su patio trasero”, ni logra que la ONU ejecute a su antojo sanciones contra los gobiernos y países que no son de su agrado.

Pero la mejor parte de todo es que los pueblos han elevado tanto su capacidad que ahora, además de ser capaces de predecir y no ceder ante sus manuales desestabilizadores y resistir todas las presiones y agresiones hasta niveles inimaginables, los pueblos también se lanzan a la ofensiva para desmontar las jugadas de los poderosos.

En este momento, y después de haber recibido un sinnúmero de derrotas y haber perdido espacio político, ideológico y militar, este poder manifestado a través del gobierno de los EEUU ya no puede mantener su farsa de democracia y de libre mercado, evidenciándose su verdadero ser y proceder.

Habiéndosele alzado los pueblos en Latinoamérica, debió recurrir a argucias legales en Brasil para sacar a Dilma del gobierno y evitar que Lula fuese candidato, solamente para poner al imberbe de Bolsonaro, en Ecuador, no le quedo más que el engaño para aprovechar las inderrotables fuerzas de la Revolución Ciudadana y asaltar el poder a través de Lenin Moreno, tan solo para evidenciar que es un vil traidor e incapaz; ni hablar de Argentina, donde después de poner un “exitoso empresario”, llevaron al país nuevamente al endeudamiento y la pobreza, e intentaron desprestigiar a Cristina Fernández, teniendo como resultado el abrumador regreso del Kirchnerismo.

Más recientemente en la propia latinoamérica y ante su segura derrota en Bolivia después del Golpe de Estado y la traición en Ecuador, se han armado de argucias legales para evitar las candidaturas de Evo Morales y Rafael Correa, como si eso fuese a evitar la reaidad de que los pueblos avancen por sobre las caducas ideas de los traidores y los violentos hacia nuevas victorias a las que llegaran mas fortalecidos de aprendizaje y conocimiento.

Y ni hablar de Venezuela, donde el imperialismo lleva tiempo ya descargando todo su arsenal, vileza y odio, y donde su mejor idea fue colocar a un títere monigote autonombrándolo como “presidente encargado” para que cual malinche moderno sirviera de instrumento para el saqueo de los recursos del país y diera paso a la intención de fracturar al Estado venezolano.

El viejo modelo imperial esta tan agotado que al no poder competir dentro del cuento del libre mercado con empresas Chinas como Huawei y TikTok, se han lanzado a perseguirlas y cerrarlas, solo para que sus empresas nacionales pudieran tomar sus espacios comerciales y seguir en la “competencia”, mientras su país viola todas las normas que ellos mismos impusieron ante la Organización Mundial del Comercio durante años, tratando de afectar a todos los que se hayan acordado con el gigante asiático en la construcción del nuevo plan político y comercial de la Franja y la Ruta.

Y su pugna con Rusia no se queda atrás, habiendo ese país superado en tecnología militar por un buen trecho a los EEUU, ahora el país de Putin avanza en la diplomacia y el manejo geopolítico de la energía gasífera habiendo concretado el gaseoducto Nord Stream 2 que proveerá de gas más barato a Europa, dejando evidentemente a EEUU y el poder encubierto mundial fuera del negocio y en el atraso.

En medio de su desespero y sus acciones desatinadas, el poder encubierto pretende ganar creando el desorden, promoviendo enfrentamientos entre países y atizando guerras, acusando al resto del mundo de cualquier cosa para no asumir sus responsabilidades, y como cual ladrón que huye del lugar del robo, comienza a gritar “allá va el ladrón” para tratar de confundir al público y poder aprovechar la confusión.

En medio de todo este desorden promovido ordenada y sistemáticamente y de cara al inmenso temor de perderlo todo como buenos capitalistas, el poder encubierto avanza hacia la destrucción de los Estado Nación, para buscar de esa forma evitar que los pueblos tengan medios de organización legítimos que les permita conquistar los espacios de poder y los sigan enfrentado y ganándoles espacios como hasta ahora lo han hecho.

Para Venezuela la jugada está más clara, siendo nuestro país un pivote geoestratégico, geopolítico, energético y por supuesto un bastión político, en su desespero el imperio trata de elevar sus agresiones no sólo para ganar voluntades en las elecciones en los EEUU, sino buscar a ver si por un golpe de suerte, logra tumbar esta pieza del domino regional y obtener con un solo zarpazo recuperar parte del espacio que ha perdido.

Es por esta razón que mas allá de las evidentes agresiones gringas, y de las carencias de todo tipo que durante años hemos venido soportando las venezolanas y los venezolanos, se hace necesario, ahora más que nunca que podamos avanzar en derrotar la farsa discursiva y mediática de que Venezuela está sumida en una guerra civil, que existe un régimen dictatorial y que el pueblo apoya al monigote autoproclamado.

Son estos factores los que determinan la necesidad histórica, más allá de las reales necesidades y padecimientos, por lo cual debemos llegar unidos y lograr una contundente victoria en las próximas elecciones de la Asamblea Nacional el próximo 6 de diciembre de 2020.

El escenario de esta confrontación es el escenario internacional, el fortalecimiento de nuestro Estado Nación para tener la legitimidad y la fuerza para comenzar a reconstituir nuestro país, más fortalecidos por la enseñanza de haber podido resistir a los poderes facticos del mundo y al imperio político y militar más grande de la historia de la humanidad. Cada uno y cada una de nosotros es un Héroe y una Heroína!

La mejor forma de tener un legado que defender en nombre de Chávez para  dejar a las futuras generaciones es fortaleciendo la patria y para ello debemos correr de nuestra tierra a los enemigos y traidores.

Con la Moral de Chávez, este 06 de diciembre, Nuevamente el Pueblo Vencerá!!!

Carlos Yvan Guia Moy

Director de la Revista Política y Poder

carlosguia@revistapoliticaypoder.com

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