He aquí a los bolivarianos, de nuevo, a la cabeza de la historia de esta parte del mundo; reimpulsados por el prodigioso talento y sensibilidad de Hugo Chávez, en el ojo del huracán político y económico que signa nuestros tiempos, y liderados por Nicolas Maduro, bajo el fuego inclemente del imperio más grande de la historia, pero decididos a triunfar.

Ahora bien, signados por este envidiable destino, debemos afinar los instintos, la conciencia y la comprensión para poder estar a la altura de las circunstancias presentes y futuras. Efectivamente no estamos aquí por casualidad, sino mas bien por causalidad histórica y dialéctica, situación que los enemigos comprenden muy bien y que han estudiado con pasmosa disciplina.

Frente a este escenario, es necesario reflexionar que somos parte de una batalla superior que libra la humanidad por definir su rumbo histórico, que de no cambiar, inexorablemente la llevara a la extinción del planeta, entonces, pudiéramos analizar nuestros problemas actuales como nación, y las circunstancias de guerra de baja intensidad a la que estamos sometidos, como la frase de un amigo: “si no puedes con el enemigo, confúndelo”.

Y es así, tal cual creo que pretenden hacer con nosotros, ocuparnos profundamente de ver los problemas cotidianos y propios como el todo, y con ello ocultarnos el bosque de transformaciones mundiales que se desarrollan y de las cuales deberíamos ser participes.

Una nueva forma de dividir al distraer, sin dejarnos ver el distanciamiento que esto nos produce, distanciamiento este que nos aleja de la batalla de las infiltraciones que Wiki Leaks le ha prodigado a las grandes potencias, o el acceso al conocimiento y a modernas tecnologías, que proporcionan mayor bienestar a la humanidad.

Solo pongo estos elementos de reflexión como ejemplo y como llamado, para que no nos dejemos desorientar y separar del rumbo superior que lleva la humanidad, y quedándonos solamente en pensar en el “bachaqueo” y otros problemas, que aunque importantes para nuestro país, no son sino otra de las manifestaciones de los males a los que nos esta llevando el capitalismo, gran enemigo que finalmente debeos derrotar, mas alla de las convicciones ideológicas, y más concretamente sobre las realidades que ese modelo impone sobre los seres humanos y que maltratan su propia existencia y condición a favor de unos pocos.

Corresponde a los dirigentes aclarar sus mentes, apartarnos de los molinos de viento y llevar al pueblo de Bolívar y Chávez por nuevos caminos reales de gloria y victorias.

Carlos Guía / carlosguia@yahoo.com

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