El anhelo de una Venezuela grande y prospera es un propósito que compartimos la gran mayoría de las venezolanas y los venezolanos, especialmente por las repercusiones que ello tendría en nuestra calidad de vida y la de los nuestros.

Está bien claro que a pesar de las potencialidades de nuestro país, por mucho tiempo se nos mantuvo en la ignorancia y con ello en la dominación para que no pudiésemos desarrollar nuestras capacidades económicas, técnicas y científicas, manteniendo así el atraso.

Es solo con la Revolución Bolivariana que se retoma la idea de un país potencia, considerando la explotación de sus recursos naturales desde una perspectiva estratégica y no como simples proveedores de materia prima y se comenzó a hablar de la transferencia tecnológica en temas industriales.

A raíz del bloqueo impuesto por los EEUU se ha promovido que el país no pueda tener acceso a los bienes y servicios que le permitían mantener su parque industrial y tecnológico, llegando incluso a evitar el paso de combustible a través de confiscaciones (acciones de piratería) que afectan gravemente la producción nacional, y por ello la economía.

La otra cara de la moneda y dentro de una respetuosa autocritica esta en preguntarse dónde está el diseño de una política tecnológica, técnica y científica que responda mas allá de las coyunturas políticas; y no significa que los planes no estén hechos, tal vez existen, me refiero a políticas que se manejen mas allá de las instituciones responsables del asunto, me refiero a la incorporación de un contingente de pueblo, trabajadores, obreros y productores que con una vasta experiencia y conocimiento pueden aportar en la creación de una tecnología y una ciencia nacional propia é inclusiva que permita el manejo amplio de este tipo de conocimientos por parte de la población y que cada ciudadano esté al tanto de que a pesar de la necesidad natural de otras aéreas del conocimiento, se requiere desarrollar áreas especificas para el impulso definitivo de la Venezuela Potencia.

Para aclarar mas este concepto, basta preguntarse que si siendo el nuestro un país petrolero, cuántos de los venezolanos conocen como es el proceso de extracción y  procesamiento del petróleo; o con los muchos conocimientos y titulaciones de muchos compatriotas, como es posible que en nuestro país no estemos elaborando aunque sea rúdimentarios motores de combustión (cuya invención ya data de 1886) que permitan elaborar sencillos vehículos nacionales, y que con más de un siglo de atraso aun no estemos produciéndolos en el país. Acaso dominamos en Venezuela más allá de SIDOR o las grandes empresas las técnicas de manejo del hierro, el bronce y el cobre, técnicas por sobre las cuales ya paso hace tiempo la humanidad. O hablando del tema agrícola, es que caso no es posible la elaboración de algún tipo de motocultor que facilite a nuestros agricultores no tener que depender de tractores y que potencien su capacidad productiva. Debemos acercarnos al presente!!!

Evidentemente no pretendo ofender a nadie ni herir susceptibilidades, pero la reflexión y las acciones deben ser aplicadas por la población en general, deseamos y muchas veces exigimos una mejor calidad de vida, a niveles de los países desarrollados, sin tener que transitar por los caminos del trabajo del dominio del conocimiento y la técnica por la población, generando siempre dependencia en algún nivel.

Las agresiones imperiales y la pandemia han agravado las necesidades de las y los venezolanos, pero también han potenciado el deseo de resolver esas carencias.

Y mientras nosotros estamos en estas condiciones, otros países avanzan en la nanotecnología, redes de comunicación 5G, Big Data, Inteligencia Artificial, el Internet de las Cosas y la exploración y conquista el espacio (a las cuales tenemos la ilusión de que las dominamos porque en algunas situaciones podemos acceder a ellas como servicios).

Desde esta perspectiva se vuelve más que evidente que el asunto de nuestra liberación e independencia pasa por la comprensión y la práctica de tener que superar el siglo de retraso que nos impusieron y sin pudor alguno sobre el método ponernos al día evitando así los sabotajes y el chantaje que se desarrolla en torno a ello, tal y como lo han superado Irán, Rusia y China. De no ser así, ¿cual legado decimos que estamos defendiendo?

“Las ciencias y la educación han inmortalizado siempre a los países donde han florecido… Ciencias, arte, industria, cultura, todo lo que hace la gloria y excita la admiración de los hombres… volará a América”  . Simón Bolívar

Carlos Yvan Guia Moy

Director de la Revista Politica y Poder

carlosguia@revistapoliticaypoder.com

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