El mundo se ha vuelto más pequeño, no es una expresión más de un lugar común. La globalización en sus orígenes nos llevó a abatir las fronteras en nombre de la economía y el libre mercado, pero en la actualidad la tecnología y el desarrollo de las infraestructuras y los potenciales ha hecho que pasáramos de la teoría de relaciones globales a los hechos concretos.

Estados Unidos como el país que se adelanto en su momento en esta carrera, hoy día es capaz de llevar sus tropas a guerras de un continente a otro, las multinacionales salen a la caza de mayores mercados globales, los recursos ya no son suficientes para los modelos de consumo.

Los espacios de maniobra en la batalla por los recursos naturales, los mercados, la tecnología y el poder se han reducido; la conquista del espacio es hoy una realidad, se crean comandos espaciales, antes solo imaginados en ciencia ficción y el sector privado se ha incorporado en el negocio, mientras China se expande por Europa y América Latina.

Más allá de lo físico, el control de las personas a través de la inteligencia artificial, el reconocimiento biométrico y la Big Data, las redes sociales han dado forma a un panóptico digital que controla a las personas y las cosas.

La tecnología 5G pone en tiempo real las cosas a nuestro alcance, y con ello el  internet de las cosas nos empieza a arropar y hasta el refrigerador puede saber más de nuestras costumbres y necesidades. Los vehículos se conducen solos y la vida humana y sus relaciones están influenciadas y sometidas a estas leyes, las personas sin darse cuenta dejaron de ser usuarios de los artículos tecnológicos, e integrados a la red se han vuelto accesorios de sus maquinas. La red orienta lo que vemos, pensamos, consumimos y rechazamos, somos los objetos de la Big Data y lo peor, es entretenido y nos gusta que sea así.

Hoy todo se puede ver e imaginar, todo se puede construir y destruir, todo se puede controlar y materializar, hoy todo es posible.

En medio de este panorama competitivo global, las viejas élites han visto mermados sus espacios, es decir, sus mercados, sus territorios, sus negocios, sus privilegios, en fin, sus opciones, y habiendo entrado en la “libre competencia” que siempre defendieron, han sido incapaces de seguir el ritmo y se han quedado atrás, con el temor siempre arraigado de quedarse sin nada, aunque lo que ya tienen los pueda sostener en el lujo por varias vidas.

Enredados entre la ilusión de la web y entre tantos cables y conexiones, subsiste una realidad, los seres humanos hemos estado en control de élites que habiendo tomado la delantera nos han mantenido en el atraso, fuera de consideraciones políticas e ideológicas algunos cumplen su rol, unos mandan y otros se dejan mandar, les han enseñado para que les guste que sea así.

Mientras tanto, para los acostumbrados a mandar, los recursos de nuestro mundo son algo por tomar para ellos y su disfrute, se empeñan en tener mas y mas, acosados por el riesgo de perderlo y viven en esa angustia, defendiendo a capa y espada y por sobre las tumbas de los demás sus privilegios.

Todo en nombre de las virtudes para en realidad esconder detrás sus privilegios.

Aunque los pobres siempre son mas, ya los ricos son no son tan exclusivos, y los poderosos menos aun, es allí donde se da la gran confrontación, ya la ventaja que los EEUU sacó a los pobres indios del resto de América se acortó, en su rebelión, los pobres ahora piden los que es suyo, sin compartirlo con otro que ya tiene mucho, los europeos, cansados de estar a la cola, son como los delincuentes que retan al jefe de la pandilla, y los chinos, lento pero seguro ahora producen de todo, venden a todos y son muchos más, por lo que ya no es tan fácil amedrentarlos, por su lado los rusos, siempre nacionalistas tienen armas tan sofisticadas, que el solo hecho de pensar en amenazarlos hace reír, el mundo está vuelto un hervidero, pero, no se lo pueden dejar quitar.

En esta parte de la historia, luego de construir el canal de Panamá, naves espaciales, rascacielos enormes, hoteles de 6 estrellas en islas artificiales, portaaviones y submarinos nucleares,  todo a costa del esfuerzo y la vida de miles y habiendo asesinado a millones de personas con bombas atómicas, invasiones de países enteros y realizando asesinatos “preventivos” selectivos con la mayor impunidad, bueno, ya no quedan reglas por respetar (aunque sean las que ellos mismos alguna vez impusieron) y así se salen de los acuerdos ambientales para preservar el planeta y la vida, reniegan de los pactos de no proliferación de armas nucleares, amenazan y agreden a todos los países que desean, asesinan a sus líderes, dan Golpes de Estado “legalmente” y nombran gobiernos paralelos a la voluntad de los pueblos, siempre con la amenaza de que todas las opciones están sobre la mesa, de manera de que cuando tengan la oportunidad, le propinan una sanguinaria invasión por su propio bien.

Pero, ¿y si todo esto no basta para recuperar le hegemonía?, y si aun así siguen perdiendo en la libre competencia del mercado, las amenazas armadas ya no bastan, las armas del enemigo son superiores a las suyas, ¿qué hacer para “volver a ser grandes otra vez”?.

Bueno, si la cosa es así hay que destruir a los enemigos, hacer el mayor daño posible sin quedar como responsables, y obviamente el número de muertes no importan, ni de donde son. Es obvio que toda esta configuración macabra no es una teoría conspirativa, sino una maligna realidad.

Resulta pues que en el momento indicado y en el seno de China, el principal enemigo de EEUU, al “azar”, y de forma “natural” se origina un nuevo virus,  altamente contagioso que comienza a matar personas en masa, obligando a paralizar la economía, el comercio y exponiendo a los ciudadanos de ese país a una xenofobia haciéndolos ver como “una peste”, “el virus chino”.

Tampoco resulta difícil de creer que sea Italia uno de los países más afectados, ya que desde hace ya algún tiempo ese país se convirtió en la cabecera de playa de China para el avance de su política de la franja y la ruta en Europa, desafiando las advertencias norteamericanas, ó que Irán sea otro de los países más afectados.

Y mientras este virus paraliza el mundo y obliga a los países a grandes cuarentenas con altos impactos económicos, en EEUU Trump no para el país, no cierra las empresas ni el comercio, buscando ventajas en los espacios vacíos que deja el resto del mundo, porque para él, incluso unas muertes en su país son beneficiosas para la economía como lo delataba hace unos días atrás el vice gobernador de Texas Dan Patrick manifestando que los adultos mayores deben resignarse a morir “por el bien de la economía”.

Nadie se aventura en una campaña así sin tener algunas garantías, seguramente el antídoto, existe, pero solo para los participantes del plan, y esto está claro ya que en medio de la Pandemia, en la ciudad de Nueva York, los soldados norteamericanos se despliegan sin guantes ni tapa bocas, aunque en la ciudad hay más de 14.000 mil infectados declarados. Obviamente no pueden decir que cuentan con la cura y comenzar a aplicarla sería ponerse en evidencia, ya que el desarrollo de este medicamento debe cumplir con unos protocolos sanitarios y estos requieren de tiempo.

Esta pandemia es pues una guerra abierta pero no declarada, y como tal debe ser asumida, por esto el despliegue ruso y chino para abatirla definitivamente dentro  y fuera de sus fronteras, y es por ello también la vehemencia del presidente Nicolás Maduro para orientar al pueblo a mantener la cuarentena y resistir la agresión biológica que además están usando para abrir camino a agresiones armadas como se evidencia en recientes días.

Evidentemente, la agresión ha impactado al mundo, pero tal vez no ha tenido las dimensiones esperadas, China ya contuvo la pandemia en su frontera en tan solo 3 meses y ya se comienza a reactivar la normalidad.

Debemos afrontar la guerra como guerra, con la máxima disciplina, organización y unidad, y desde ya convoco a todas y todos a ver más allá, avizorar la nueva reconfiguración Económica, Política, Humana, Espiritual, y sus oportunidades, después del 2020 el mundo ya no será el mismo.

 

 

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