La gobernanza de la Inteligencia Artificial (IA) y las iniciativas para impulsar el desarrollo y reducir las desigualdades a través de la innovación tecnológica son las principales prioridades de la presidencia de Brasil dentro de los BRICS en 2025.
Según estimaciones del Stanford AI Index Report 2024, más del 77% de las empresas ya utilizan alguna forma de IA, y su impacto en la vida diaria se está expandiendo, con asistentes virtuales, diagnósticos médicos asistidos por algoritmos y sistemas de automatización en la agroindustria.
En el contexto de los BRICS, que reúnen a más del 40% de la población mundial, la cooperación tecnológica puede impulsar el desarrollo de soluciones innovadoras para mejorar las condiciones de vida de las personas. Con inversiones estratégicas en investigación e infraestructura digital, los países miembros tienen el potencial de democratizar el acceso a la Inteligencia Artificial y promover aplicaciones que reduzcan las desigualdades, desde plataformas educativas personalizadas hasta sistemas de monitoreo ambiental.
Como punto de partida, el intercambio continuo de experiencias en la aplicación de la IA para el desarrollo económico y la inclusión social puede ofrecer soluciones concretas a los países BRICS en un contexto marcado por las transiciones tecnológicas, energéticas y demográficas.
Inteligencia Artificial y Salud.
En el sector sanitario, por ejemplo, la IA ha demostrado un gran potencial para ampliar el acceso a diagnósticos tempranos y tratamientos personalizados. China ha implementado el programa Healthy China 2030, que incluye una plataforma digital (Tencent Miying) capaz de analizar exámenes médicos e identificar patrones de enfermedades como el cáncer y la retinopatía diabética.
En India, la Misión Digital Ayushman Bharat, lanzada en 2021, aprovecha la inteligencia artificial en telemedicina y herramientas como Practo, una plataforma digital que conecta a pacientes con profesionales de la salud en zonas remotas. En Rusia, el sistema Third Opinion ayuda a los radiólogos a detectar enfermedades, lo que ayuda a reducir las colas de pacientes y a optimizar la gestión hospitalaria.
La educación y el mundo del trabajo en la era digital.
En educación, el uso de la IA ha planteado cuestiones éticas en la docencia y la investigación. Definir principios éticos, fortalecer las redes de investigación e invertir en innovación inclusiva son esenciales para garantizar que la IA contribuya al desarrollo de habilidades en la era digital, especialmente en las disciplinas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).
Sudáfrica promueve iniciativas como FutureProofSA, que utiliza inteligencia artificial para personalizar los programas de aprendizaje mediante el concepto de adaptabilidad futura. En India, el portal Diksha ayuda a recomendar contenido educativo en varios idiomas regionales, adaptado a las realidades y necesidades de los estudiantes, con la colaboración del profesorado.
En cuanto a las políticas públicas para la capacitación de la fuerza laboral en la era digital, China ha implementado el programa de Formación Profesional en IA para ayudar a los jóvenes a incorporarse al mercado laboral, mientras que Sudáfrica invierte en el Programa de Desarrollo de Habilidades Digitales para fomentar la formación mediante la interacción humano-algoritmo. Por su parte, el programa de IA Responsable para Jóvenes de la India capacita a los jóvenes en el uso ético y responsable de la Inteligencia Artificial.
Si bien la IA crea nuevas oportunidades y fomenta ecosistemas productivos, también acelera la automatización y la digitalización, lo que plantea desafíos importantes para la fuerza laboral.
El trabajo mediado por plataformas digitales, por ejemplo, se ha expandido internacionalmente, lo que pone de relieve la necesidad de fortalecer los mecanismos de diálogo social y establecer regulaciones para proteger los derechos de los trabajadores. Cabe destacar que el trabajo en plataformas y la plataformaización de las relaciones laborales están en la agenda de la próxima Conferencia Internacional de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), prevista para junio de 2025, lo que exige a gobiernos, trabajadores y empleadores que se posicionen.
Seguridad alimentaria, descarbonización y ciudades inteligentes.
La seguridad alimentaria es una de las áreas más prometedoras para la Inteligencia Artificial en los países BRICS. Los sistemas basados en IA pueden mejorar la productividad, reducir el desperdicio y optimizar los procesos de almacenamiento y distribución de alimentos.
Rusia, por ejemplo, ha lanzado el programa de Agricultura Digital para automatizar la producción agrícola, garantizando la trazabilidad y el control de calidad. En China, el Plan de Acción de Agricultura Inteligente aprovecha la inteligencia artificial a través de la plataforma Pinduoduo para conectar a los pequeños agricultores con el mercado y optimizar la cadena de suministro. Mientras tanto, en India, Kisan e-Mitra, un chatbot con IA, proporciona a los agricultores pronósticos meteorológicos y recomendaciones agrícolas.
El impacto ambiental y el consumo energético de los centros de datos en funcionamiento plantean desafíos para el desarrollo de la infraestructura de datos y conectividad. Al mismo tiempo, la aplicación de la Inteligencia Artificial tiene el potencial de impulsar la descarbonización de los sistemas energéticos y de producción en los países BRICS.
Brasil, por ejemplo, utiliza el Sistema de Pronóstico de Energía Eólica y Solar para optimizar la generación de energía limpia. Otra herramienta clave es MapBiomas, que emplea redes neuronales para monitorear biomas y combatir la deforestación. China, por su parte, ha estado buscando soluciones de descarbonización a través del Régimen de Comercio de Emisiones de Carbono, cuyo objetivo es reducir las emisiones de carbono en los procesos de producción y las cadenas de suministro.
La inteligencia artificial también se ha aplicado en el concepto de ciudades inteligentes. En Moscú, el sistema de gestión del tráfico con IA optimiza el flujo vehicular mediante la monitorización algorítmica en tiempo real. En Sudáfrica, el Plan Integrado de Recursos utiliza una herramienta algorítmica para integrar las energías renovables en la red eléctrica.
El Centro de Operaciones de Río de Janeiro, que albergará la Cumbre BRICS en julio de 2025, es un ejemplo destacado de integración de datos a través de sofisticados algoritmos para generar alertas sobre el estado de las ciudades y mitigar los riesgos de accidentes y desastres.
Los BRICS y la gobernanza de la inteligencia artificial.
Al invertir en conectividad, infraestructura de datos y compartir experiencias exitosas, los países BRICS pueden garantizar que la Inteligencia Artificial sirva como herramienta para reducir las desigualdades e impulsar el progreso en áreas estratégicas. El Nuevo Banco de Desarrollo (NDB), a su vez, desempeña un papel clave en la financiación de proyectos que promueven el desarrollo sostenible y la inclusión social mediante la IA.
Se ha debatido la creación de un observatorio BRICS para monitorear y compartir las mejores prácticas en IA como una forma de fortalecer la colaboración entre los países miembros. Además, el intercambio de políticas públicas y el uso de sistemas de IA de código abierto podrían impulsar iniciativas conjuntas con la participación de múltiples participantes.
La aplicación de los principios de IA Responsable, basados en los preceptos de derechos humanos, protección de datos e integridad de la información, es un tema transversal en las reuniones técnicas celebradas en el marco de los BRICS. En este sentido, la Recomendación de la UNESCO sobre Ética en Inteligencia Artificial sigue siendo un instrumento de referencia clave.
Asimismo, será fundamental considerar el impacto de los agentes de Inteligencia Artificial (IA): sistemas más avanzados que se caracterizan por un mayor grado de autonomía e independencia, así como por la capacidad de realizar funciones complejas. La IA agencial tiene el potencial de revolucionar sectores como la salud, la educación, el trabajo, la industria, el comercio y la agricultura, a la vez que plantea desafíos en cuanto a su programación y uso ético y responsable.
La cooperación entre los países BRICS ofrece importantes oportunidades para equilibrar la innovación y la justicia social, fortaleciendo la soberanía digital de las naciones del Sur Global a través de un marco de gobernanza internacional inclusivo para la Inteligencia Artificial.
Atahualpa Blanchet.
Investigador del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de São Paulo.
Grupo de Investigación Transformación Social y Sociedad de la Pontificia Universidad Católica de São Paulo (PUC-SP).
