Desde la llegada al poder del Comandante Hugo Chávez Frías en el año 1999 y la aplicación de medidas políticas, económicas y sociales en favor de las mayorías, que por décadas habían sido excluidas de los beneficios de la renta petrolera y subsumidas a altos niveles de pobreza, Venezuela y su gobierno, comenzaron a ser vistos con recelo por parte de los grandes emporios de poder en el mundo, que siempre habían tenido a nuestro país como una fuente segura y barata de materias primas, sin importar el desequilibrio que a lo interno carcomía las bases de una sociedad, cada vez más pobre, más desigual y más alejada del desarrollo.

Por otra parte, la excelente posición geoestratégica de Venezuela en el continente y el descubrimiento y certificación de grandes reservas de recursos naturales, que entre ellas se encuentran: la primera reserva de petróleo del mundo con más de 490 mil millones de barriles de crudo, la sexta reserva de gas natural del planeta con más de 5 billones de metros cúbicos, la primera reserva de oro, con unas aproximadas 11 mil toneladas bajo su superficie, la segunda reserva de Coltán (oro azul o mineral de la muerte), la segunda reserva de uranio del mundo, y por si esto fuera poco,  recientemente se ha detectado la reserva de Torio más grande sobre la faz de la tierra, cuyo tamaño es dos veces superior a la reserva de petróleo correspondiente a la Faja Petrolífera del Orinoco, hacen que nuestro país se haya convertido en un objetivo político y militar, para las grandes potencias desarrolladas en el planeta, que aspiran hacerse de estos recursos estratégicos a cualquier costo.

Un tercer aspecto a considerar en este análisis retrospectivo, debemos mencionar las políticas de relacionamiento internacional que desde los inicios del Gobierno Bolivariano, nuestro Comandante Supremo Hugo Chávez,  emprendió para visualizar a nuestro país, más allá del petróleo, el beisbol y las reinas de belleza. En tal sentido, el Comandante Chávez, consciente de los desequilibrios que se habían producido en el mundo, producto del esquema Unipolar en las relaciones internacionales, buscó establecer las bases para la creación de organismos internacionales y otros mecanismos de integración, que buscarían acercarnos, primero con los países de la región y luego con el resto del mundo, sumando nuestras ventajas y potencialidades para fines comunes de crecimiento y desarrollo, además de tratar de romper los esquemas de dominación impuestos por el capitalismo internacional.

Por supuesto que al irse materializando nuestros anhelos de autodeterminación y la diversificación de nuestras relaciones internacionales, en donde nuestro acercamiento a países como Rusia, China, Bielorrusia, Irán, entre otros, fue despertando las alarmas del imperialismo internacional, encabezado por el Gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, que nunca han estado dispuestos a permitir la intromisión de naciones fuera del continente, en su área de influencia en América Latina, muy al estilo de su tristemente célebre, Doctrina Monroe.

Venezuela de la mano del Comandante Chávez y posteriormente del Presidente Nicolás Maduro, fue generando un gran nivel de liderazgo, sobre todo en el concierto de naciones de los llamados países no alineados, que al igual que nuestro país, buscaban el despertar de sus pueblos, guiados por gobiernos progresistas, capaces de enfrentarse a los designios del imperialismo y de esta forma salir del atraso y la pobreza a los que fueron relegados por el capitalismo mundial.

Estas acciones en contra del poder constituido en el mundo, despertaron los “demonios” y desde las diferentes administraciones de la Casa Blanca, comenzaron los ataques en contra la Revolución Bolivariana, los cuales se acentuaron durante el Gobierno Barack Obama, quien poco antes de terminar su segundo mandato en 2015, declaró a Venezuela una amenaza inusual y extraordinaria de los EE.UU. y posteriormente con la llegada de Donald Trump al poder, los ataques fueron decantando en una verdadera guerra hibrida, marcada por una serie de sanciones financieras y económicas que han buscado doblegar la voluntad de lucha del pueblo venezolano y su gobierno constitucional.

Pero gracias al juego estratégico de las alianzas internacionales, establecidas entre Venezuela y otros polos de poder distintos a la hegemonía capitalista mundial, durante el gobierno del Comandante Hugo Chávez y afianzadas durante el periodo gubernamental del Presidente Nicolás Maduro, han colocado a nuestro país en el centro de la turbulencia geopolítica actual, en donde los intereses imperialistas por la obtención de recursos materiales y energéticos, ha encontrado una férrea resistencia por parte del grupo de países no alineados, apoyados por las potencias emergentes, principalmente por  la República Popular China y la Federación Rusa.

Ante este escenario, surgen interrogantes dignas de un profundo análisis, más aún si se toman en consideración las acciones realizadas por la administración de Donald Trump y ratificados por el actual mandatario Joe Biden, entre las cuales la más notoria fue la retirada de EE.UU. del acuerdo de no proliferación de misiles de mediano alcance, que pudiese tomarse como un movimiento táctico previo a la promoción y ejecución de un conflicto nuclear con su archirrival ruso, el cual tendría como teatro de la guerra al continente europeo y para lo cual la obtención de petróleo barato y constante apuntaría a un ataque focalizado contra Venezuela, a fin de destruir la organización interna del Estado-Nación y apoderarse de nuestros recursos, a semejanza como lo han hecho en el pasado reciente contra países “Tanques” como es el caso de Irak, Libia o Siria.

En su intento por materializar el logro de sus objetivos, el imperio norteamericano ha desatado una serie de acciones, que solo buscan la desestabilización del gobierno y el establecimiento de un gobierno títere que favorezca sus intenciones de hacerse del control de los grandes yacimientos de petróleo y otros minerales estratégicos que yacen en el subsuelo venezolano, entre estas acciones podemos mencionar:

  1. Campaña mundial de descrédito en contra de la Revolución Bolivariana.
  2. Apoyo a la “autoproclamación” del Presidente de Asamblea Nacional, como presidente interino o encargado, bajo el desconocimiento de las elecciones presidenciales de 2018 y la supuesta usurpación del cargo por parte del Presidente Nicolás Maduro.
  3. Robo de activos de PDVSA en el exterior, entre ellos CITGO en Estados Unidos o Monómeros en Colombia.
  4. Promoción y financiamiento de grupos paramilitares en territorio venezolano.
  5. Intentos de Magnicidio contra el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro.
  6. Ataques a los servicios públicos, para generar un clima de ingobernabilidad.
  7. Amenaza de intervención militar armada contra Venezuela, con el apoyo de países satélites, principalmente Colombia, Brasil y Guyana.

Es importante reconocer que, a pesar de la intensidad y continuidad de los ataques perpetrados por Estados Unidos contra la Patria, desde todos los frentes conocidos (excepto el militar), el imperio norteamericano se ha encontrado con un Pueblo fortalecido y en resistencia, que en ningún momento ha dudado en apoyar a sus autoridades legítimamente constituidas y es que, aunado al hecho de haber establecido importantes alianzas internacionales, el crecimiento de la consciencia política del pueblo, desde la llegada del Comandante Hugo Chávez en el año 99 hasta la actualidad, han sido determinantes para la derrota del imperio en sus pretensiones en contra de Venezuela.

Si hacemos una mirada retrospectiva, a la correlación de fuerzas políticas en Latinoamérica en los últimos veinte años, podemos darnos cuenta, que solo en los casos de Cuba, Nicaragua y Venezuela, en el resto de los países de la región, los ataques del imperialismo mundial ha encontrado tierra fértil para la siembra de sus proyectos neocolonialistas. Es así como podemos observar como a través de la aplicación de maniobras semejantes a las implementadas contra Venezuela, Estados Unidos y sus lacayos internos han logrado forzar cambios de regímenes progresistas por gobiernos proclives a los intereses imperiales, tal es el caso de Brasil, Ecuador, Paraguay, El Salvador, y más recientemente en Bolivia en el año 2019, con el Golpe de Estado contra el hermano Presidente Evo Morales,  que un año después fue derrotado por las fuerzas populares bolivianas en elecciones libres, una lección que quedará para la historia como el resultado de la acción de la consciencia de un pueblo que está resuelto a ser libre.

En todos estos casos, sumado al hecho de establecer un control político y económico en estos países, EE.UU. también ha venido desarrollando una estrategia de aislamiento de Venezuela en la región, al obligar a los gobiernos de estos países, a separarse de mecanismos de integración, que en otrora se impulsaron desde nuestro país hacia buena parte del continente, como lo son UNASUR, PETROCARIBE y la CELAC.

Por supuesto, que ante todas estas acciones, ha privado siempre la conciencia del Pueblo y más allá de las medidas coercitivas implementadas desde las diferentes administraciones de Washington, contra la Patria de Bolívar y Chávez, han tenido un peso fundamental todas las estrategias emprendidas por nuestro Comandante Supremo Hugo Chávez, para diversificar y fortalecer las relaciones internacionales, generando la creación de un mundo pluripolar y multicéntrico, en apoyo a la Revolución Bolivariana y todos aquellos movimientos en el mundo que abogan por un mundo más justo y equilibrado para toda la humanidad.

 

REFERENCIAS

 

Ramírez, Oswaldo. (2017) Venezuela se ha convertido en el ojo del huracán. (Nota de Prensa) [Documento en Línea]  Disponible en:  https://www.elimpulso.com/2018/10/02/oswaldo-ramirez-venezuela-se-ha-convertido-en-el-ojo-del-huracan-2oct/  consultado el 18 de enero de 2020.

Cieza, Guillermo. (2019) Venezuela. La Revolución Bolivariana y las disputas de orden geopolítico. [Documento en Línea]  Disponible en:    http://www.resumenlatinoamericano.org/2019/04/23/venezuela-la-revolucion-bolivariana-y-las-disputas-de-orden-geopolitico/  consultado el 20 de enero de 2020.

Guerra, Ángel. (2019) Venezuela y la Geopolítica Mundial. [Documento en Línea]  Disponible en:    https://www.telesurtv.net/bloggers/Venezuela-y-la-geopolitica-mundial-20190516-0001.html consultado el 25 de enero de 2020.

 

 

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